10 consejos para trabajar como ilustrador freelance

¡10 consejos para trabajar como ilustrador freelance que resolverán tus dudas! Descubre cómo llegar muy alto en esta fascinante profesión.

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10 septiembre, 2019
¿Qué necesitas para trabajar como ilustrador freelance? Todas las claves para triunfar

¿Estás valorando trabajar como ilustrador freelance? A priori es una idea muy interesante ya que cada vez tiene más demanda, sobre todo si cuentas con una buena formación. Estos 10 consejos te ayudarán a conocer mejor este sector laboral y ver si tu futuro encaja en él.

El mundo de la ilustración está lleno de creatividad, y también de oportunidades. Por un lado están los ilustradores artísticos más conocidos, que despiertan los sentidos visuales a través de sus universos particulares. No hay más que ver las maravillosas imágenes de artistas como Rebecca Dautremer para quedar deslumbrados… Y por otra parte tenemos a los ilustradores que trabajan en campos como el diseño, la publicidad y el marketing. Ambos perfiles son perfectamente complementarios: de hecho, el trabajo artístico es una fuente constante de enriquecimiento para el trabajo corporativo y publicitario. Trabajar como ilustrador freelance te permitirá escoger tus colaboraciones, crear imágenes e identidades para todo tipo de clientes y controlar tu vida laboral. Pero antes, no dejes de leer estos consejos.

1. Fórmate con los mejores profesionales

Para ser un buen ilustrador, por supuesto, hay que tener vocación y “mano”. Pero eso es solo el principio: es muy complicado llegar a hacerse un hueco en la profesión sin un buen entrenamiento. Incluso hay magníficos ilustradores que antes de formarse, ¡no pensaban que sabían dibujar! Trabajar de ilustrador freelance no es fácil. Por esa razón, nuestro primero consejo es que no dudes en realizar cursos de ilustración (básicos, avanzados, especializados…) para hacerte con las herramientas necesarias para triunfar.

2. Aprovecha las horas prácticas

Los buenos cursos de ilustración incluyen siempre una parte práctica importante, con un número significativo de horas destinadas a ejercicios prácticos. Si tu intención es trabajar como ilustrador freelance, estos ejercicios te servirán para incluirlos como experiencia en el CV, y para aprender a trabajar de forma profesional. Y algo muy importante: te ayudarán a obtener un buen portfolio que acredite tus conocimientos y destreza como ilustrador. Si con tu trabajo demuestras que eres buen ilustrador, las empresas lo sabrán ver y te encargarán proyectos cuando ya vueles por tu cuenta. En el curso de ilustración, publicidad y diseño de ESDIP realizarás 200 horas prácticas por año (la formación dura 3 años), y disfrutarás durante una semana de “jornadas laborales” donde recibirás orientación laboral y te enseñarán a trabajar en la industria de la ilustración.

3. Date de alta como trabajador autónomo

Como autónomo, es fundamental que tu estatus te permita facturar y declarar tus ingresos. Es probablemente unos de los inconvenientes más destacables que tiene trabajar como ilustrador freelance. Tendrás que darte de alta en el RETA (Régimen Especial de Trabajadores Autónomos) y pagar cuotas mensuales a la Seguridad Social. La buena noticia es que los dos primeros años te beneficiarás de un descuento muy importante en las cuotas. Otra ventaja: como ilustrador, si un cliente te contrata para realizar un proyecto no tendrás que declarar IVA. Y si vendes uno de tus trabajos (sin contrato previo), el IVA que tendrás que aplicar a tu factura será de tipo reducido (10%). Consulta esta información del blog e-autonomos.es para saber más.

4. Crea tu propio espacio de trabajo

Trabajar en casa es una de las primeras opciones que se le presenta a un ilustrador freelance. Es lógico: no pagas alquiler de oficina ni gastos. Y puedes deducirte una parte en la declaración de la renta. Pero también tiene sus inconvenientes. Si compartes la vivienda con más gente puede resultar incómodo (sobre todo, si no tienes un lugar específico para trabajar). Lo mejor es crear un espacio propio, en una habitación independiente o en un rincón de tu dormitorio, donde lo tengas todo a mano y haya tranquilidad. Y si lo ves difícil, plantéate alquilar un puesto en un coworking donde trabaje más gente de tu sector. No solo tendrás la independencia deseada, sino que podrás crear sinergias y disfrutar de la compañía de otros profesionales. ¡Se acabó (si quieres) el trabajar en pijama!

5. Invierte en un buen equipo (físico y digital)

 

Una mesa y una silla adecuadas, material de dibujo de calidad, un buen ordenador específico para trabajos de diseño y lo último en programas de diseño: son las bases del equipo de un ilustrador profesional. Todo lo que inviertas en este tipo de cosas lo recuperarás con creces. Al igual que un piloto necesita un buen coche para ganar la carrera, tú necesitarás un buen equipo para triunfar como ilustrador. Además, estos gastos son deducibles en la declaración de la renta anual.

6. Difunde tu CV: la importancia del portfolio

Cuando empieces a trabajar como ilustrador freelance, será importantísimo contar con un portfolio completo con tus mejores trabajos. En este sentido, todo lo que hagas durante las prácticas de la formación tiene un valor incuestionable. Intenta presentar bien lo que hagas, con toda la creatividad y la imaginación que se le suponen a un buen profesional. El propio portfolio es un proyecto más; y las empresas actuales valoran mucho el potencial creativo y la originalidad.

7. ¡Muestra tu trabajo!

Actualmente tienes a tu alcance todo tipo de plataformas de difusión. Si hace años había que ir de estudio en estudio y de oficina en oficina con la carpeta bajo el brazo, hoy las redes sociales y canales como YouTube han terminado con ese esfuerzo. Crear un blog o una web, tener canal propio de YouTube y moverte por Instagram, Facebook, Linkedin y Twitter es algo imprescindible para los ilustradores de hoy. Eso sí, ten cuidado con lo que publicas: lo mejor es separar siempre las redes profesionales de las personales.

Sigue estos consejos para triunfar como ilustrador freelance8. Aprende a organizarte: construye rutinas

Los consejos prácticos ya te los hemos dado. Pero para trabajar como ilustrador freelance sin morir en el intento, es fundamental tener también herramientas que te ayuden en el día a día. Si tiendes al caos, intenta organizarte como si tuvieras que fichar en una oficina. Levántate a la misma hora, dúchate y vístete como para salir. Establece una pausa para el café e intenta cumplir con tus horarios. Si no lo haces, puedes terminar trabajando de madrugada o los fines de semana… Aunque hay profesionales que lo prefieren, lo mejor es ajustar las rutinas para contar con tiempo libre.

9.  Prioriza y planifica

Un de los mayores peligros que tiene trabajar como freelance (seas ilustrador o cualquier otro profesional autónomo) es la dispersión. Si empiezas mirando el correo y ves que tienes un aviso de Facebook, corres el riesgo de entrar… Y perder un buen rato en la red. Y quien dice Facebook, dice el resto de las redes o los chats de WhatsApp. Para evitar meterte en la vorágine, crea un horario con lo que vas a hacer cada hora y establece pausas para descansar. Sé realista  y plantéate objetivos alcanzables.Tacha lo que vayas haciendo: está demostrado que tachar las tareas diarias ayuda relajarse y descansar terminada la jornada laboral.

10. Fórmate hoy, mañana y siempre

La formación es fundamental para trabajar como ilustrador freelance. No solo antes de empezar, sino durante toda tu carrera laboral. Los cursos de ilustración digital se renuevan constantemente con herramientas de última generación, canales y programas. Si apuestas por la formación continua destacarás por tu preparación y tu profesionalidad. En ESDIP te ayudaremos a convertirte en el mejor  profesional en el campo de la ilustración, el diseño gráfico y la publicidad. ¡Contáctanos y te contaremos todo lo que podemos hacer por ti!